Errores que no deben repetirse: guía y recomendaciones Capítulo#10
Introducción
El embarazo no es solo un camino de ilusión y esperanza; también exige prevención, información y acompañamiento médico especializado. Cuando los exámenes prenatales no se realizan con un especialista en Medicina Materno-Fetal, los padres corren el riesgo de recibir diagnósticos errados o incompletos, como nos sucedió con nuestro amado Baby José. Este capítulo no es una queja, sino una advertencia amorosa a quienes están por traer vida al mundo: la prevención puede salvar vidas.
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1. La epigénesis y la importancia del entorno
La epigénesis explica cómo factores externos (alimentación, contaminación, estrés, estilo de vida, condiciones ambientales) pueden “encender” o “apagar” genes en el bebé.
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2. El rol indispensable del Materno-Fetal
Un médico obstetra general puede acompañar un embarazo normal, pero solo un especialista en Medicina Materno-Fetal está entrenado para detectar problemas complejos:
Malformaciones cardíacas o pulmonares.
Crecimiento intrauterino restringido.
Trastornos genéticos.
Problemas en la placenta.
Con Baby José, hubo diagnósticos que llegaron tarde o se interpretaron mal. El dolor que eso nos dejó se transforma hoy en una misión: que otros padres no pasen por lo mismo.
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3. El impacto de la alimentación
Lo que la madre come, marca la epigénesis del bebé:
Carbohidratos refinados (arroz, pasta, harina de maíz, harina de trigo, azúcares, granos procesados) no contienen fibra, sólo almidón y azúcares → aumentan riesgo de obesidad infantil y resistencia a la insulina.
Ultra procesados con grasas trans (productos terminados solo de calentar, papas fritas, botanas, chucherias como doritos, papas fritas, galletas tomo las oreos, chips ahoy, todo lo empaquetado→ influyen en el desarrollo neurológico y en la predisposición a enfermedades.
Mal uso del air fryer con teflón → el teflón a altas temperaturas libera sustancias tóxicas (PFAS), que atraviesan la placenta y afectan órganos del feto. Remplazar por uso de horno y cocinar los alimentos en utensilios de acero inoxidable, titanio o acero quirúrgico. En el horno se pueden usar bandejas de vidrio o de la mismo acabado descrito anteriormente.
no ingerir alimentos crudos porque te exponen a contraer infección. En especial cuidado de no consumir sushi, ceviches, tiraditos, carpacciones, etc. Evitar consumir alimentos en la calle.
Evitar el consumo de especias o condimentos. Algunos de ellos como la canela pueden acusar contracciones y abortos espontáneos.
Evitar el consumo que quesos no pasteurizados, patés, fiambres o alimentos crudos que pueden contribuir en contraer infección.
Dieta rica en verduras, proteínas limpias, omega-3 y cereales integrales → mejor desarrollo cerebral y orgánico. Consumir muchas hojas verdes ricas en hierro.
cocinar los alimentos bajos en grasa, con aceite de coco orgánico virgen, mantequilla clarificada ghee, o manteca de origen animal. Evitar aceites de origen vegetal.
Ingerir al menos 2 o 2.5 litros de agua diarios o lo que recomiende el médico, ya que la cantidad puede variar conforme el peso de la mamá. Esto ayuda a manejar el volumen sanguíneo y oxigenación al bebé a través de la placenta, manteniendo los niveles de la presión arterial en rangos óptimos, favoreciendo al mismo tiempo el intercambio de los nutrientes con el bebé y favoreciendo el desarrollo cerebral del bebé. Adicionalmente contribuye a tener un buen volumen del líquido amniótico que ayuda a proteger al bebé, regular la temperatura y permitirle su movimiento. Niveles bajos de hidratación conlleva a muchos riesgos de bajo liquido amniótico lo que puede ocasionar compresión del cordón unbilical, infecciones urinarias, estreñimiento, hinchazón de pies y manos, contracciones uterinas prematuras y complicaciones en el parto o cesárea. Evitar las bebidas azucaracas o con cafeína, porque más que hidratar, deshidratan. Incluir frutas ricas en agua como la narajna o pepino. La sandia y melon, se pueden considerar, pero controlando cantidades por ser altas en azúcares.
Dormir bien, practicar mindfullness, yoga, ejercicios de relación. Caminar al menos 30 minutos diarios, hacer algún ejericio que no te ponga en condición de riesgo.
En general tener un cuidado e higiene al momento de lavar los alimentos, remojar frutas y vegetales en agua filtrada con bicarbonato, dejar por 10 minutos y luego enjuagar con suficiente agua filtrada, previo a su consumo.
Comer las carnes rojas y blancas bien cocidas. Si consumes en calle solicitar las verdudas sancochadas, al vapor, a la parrilla, siempre que estén bien cocidas.
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4. Vitáminas y suplementos
Las indicaciones de los médicos pueden variar conforme el perfil del paciente, por eso siempre es bueno que consulten con sus médicos. Lo que nos funcionó a nosotros y hemos podido leer que suelen recomendar los médicos es el consumo de lo siguiente:
Acído fólico, previo a buscar el embarazo. Acá inclusive hoy dia esuchamos que algumos medicos indican el methylfolato porque ha mostrado tener mejor abosorción.
Omega – DHA
Algún multivitaminico, en nuestro caso fue Regénesis Max este contiene Omega 3 (DHA y EPA) que son ácidos grasos esenciales para apoyar el desarrollo del bebé, ácido fólico que es crucial para prevenir defectos en el tubo neural en el bebé, hierro para prevenir anemia durante el embarazo y lactancia, y una mezcla de otras vitaminas y minerales esenciales (Complejo B, ácido ascórbico o vitamina C y otros minerales).
Importante desatacar que esta es un información es sólo una guía, en ningún momento remplaza lo que deba ser indicado por un médico, pero te puede servir de referencia, para que plantees tus preguntas o consultas a tus médicos.
5. La prevención como homenaje
Cada control, cada eco, cada decisión de salud es un acto de amor. A veces la vida decide distinto, como con nuestro hijo, pero si podemos darle a otros padres herramientas para prevenir, nuestro duelo se transforma en luz.
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Los exámenes prenatales no son un lujo, son una necesidad. La epigénesis nos recuerda que no heredamos un destino fijo, sino que podemos darle al bebé el mejor escenario posible. Que esta experiencia dolorosa con Baby José se convierta en voz para otras familias: no descuiden su salud, su alimentación ni sus chequeos.
Nuestro mayor deseo al escribir este blog es que la historia de José Antonio Jr. no sea en vano.
Que su vida inspire cambios. Que su partida salve otras. Por eso, esta sección no solo es necesaria:
es esencial.
Lo que vivimos nos enseñó que el conocimiento es poder. Poder para prevenir. Poder para exigir. Poder para decidir mejor. Y por eso, aquí compartimos una serie de recomendaciones que, de haber conocido a tiempo, quizás habrían cambiado nuestra historia.
🔎 1. Exámenes clave durante el embarazo
El tamizaje del primer trimestre, especialmente entre las semanas 11 y 13, no debe limitarse a translucencia nucal y hueso nasal. Hay tres estudios fundamentales que muchos ginecólogos omiten, y que son clave para detectar malformaciones estructurales:
- Flujo tricuspídeo: Detecta posibles defectos en válvulas del corazón.
- Ductus venoso: Puede evidenciar alteraciones en la circulación fetal, como el drenaje anómalo.
- Doppler de arterias uterinas: Evalúa riesgo de preeclampsia y otros problemas vasculares.
El estudio estructural, se realiza en el segundo trimetre, entre las semanas 18 y 22. Este estudio es crucial para evaluar el desarrollo físico y anatomía del bebé, permitiendo detectar posibles anomalías congénitas o problemas en el desarrollo de sus órganos vitales. Se evalúa el crecimiento, identificación del sexo, evaluación de la placenta y detección de anomalías.
El último estudio importante en el embarazo se realiza entre las semanas 32 y 36, esta prueba se enfoca en el estado del salud del bebé, de la mamá y la preparación para el nacimiento. Los médicos pueden indicar estudios adicionales para evitar poner en riesgo de infección grave al bebé que viene en camino.
Exige ser referido a un especialista en medicina materno-fetal. No todos los ginecólogos están capacitados para hacer estos estudios. Si tu médico no los menciona, cambia de opinión… o cambia de médico.
🧠 2. Segunda opinión siempre es válida
Muchos padres primerizos confían ciegamente en su médico, y eso puede ser un error. No por desconfianza, sino porque nadie debería tener la última palabra cuando hay dudas. Consultar con un especialista externo no es falta de respeto: es un acto de responsabilidad.
Si nosotros vieramos buscado una segunda opinion aun sabiendo que todo tenia sentido , me parece que las cosas pudieron haber sido distintas, con menos improvisaciones, carreras e incertidumbre, no les niego que saber que nuestro hijo tenia una cardipatia y saberlo a la semana 21 hubiera sido muy distinto el embarazo, porque muy seguramente estariamos con miedos a que sucediera algo, pero ahora desde el sitio donde nos encontramos, como padres en duelo me parece que habríamos podido organizar mas su operación que pudo haber sucedido sin tanto afan, hubiésemos dejado que ganara más peso, porque así lo recomiendan, vieramos buscado otro hospital en donde nuestro hijo pudiese haber estado aislado y menos expuesto a bacterias.
🏥 3. Elige un lugar preparado para emergencias neonatales
No todos los hospitales tienen la infraestructura necesaria para enfrentar cardiopatías congénitas.
Asegúrate de que el lugar donde darás a luz tenga unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN), cardiólogos pediatras y acceso a estudios especializados. La diferencia puede ser cuestión de minutos… o de vida o muerte. En nuestro caso tal como narramos en capitulos anteriores decidimos que baby jose naciera en un hospital nuevo, por la cercania a nuestro hogar, pero jamas pensamos que las emergencias ocurren y por eso es mejor tener un hospital que cuente con todo lo necesario para cubrir emergencias neonatales.
🚫 4. Detecta señales de negligencia
Omisiones, falta de seguimiento, imposibilidad de contacto directo con especialistas, decisiones unilaterales sin consentimiento informado… todo eso es negligencia. Aprendimos que muchos profesionales priorizan facturación o comodidad por sobre la salud del paciente. No lo permitas.
En este punto me detengo a recordar los obstaculos que tuvimos cin nuestro neonatologo pediatra, luego con el 1er cirujano y luego con todo los que nos sucedio en la UCIN con baby jose, enfermeras con tapabocas a media barbilla, manipulando celulares que sabemos que son foco de infecciones y más en un sitio tan sensible como ese.
📋 5. Lleva un registro detallado
Lleva una bitácora: de medicamentos, de signos vitales, de cambios. Nosotros lo hicimos y gracias a eso pudimos detectar cuando alteraron un medicamento sin avisarnos. Tu intuición y tus registros pueden ser más precisos que los informes oficiales.
💡 6. Cuestiónalo todo
Pregunta. Re-pregunta. Insiste. Toma decisiones informadas. No aceptes respuestas vagas como “es normal” o “así pasa”. Tu hijo merece la mejor atención, y tú tienes el derecho —y el deber— de exigirla.
No estamos escribiendo esto desde el resentimiento, sino desde la convicción de que muchas muertes pueden evitarse si se actúa a tiempo. Que la historia de nuestro hijo Jose Antonio Jr. sea un llamado de alerta, pero también una herramienta para otros padres que, como nosotros, sueñan con un embarazo saludable y un bebé en casa. José Antonio nos dio el coraje de alzar la voz. Hoy, su historia se transforma en guía.



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