Esta mañana desperté diferente.No había ocurrido nada extraordinario.No había recibido una noticia especial. No había ganado nada. No tenía una razón concreta para sentirme así.Simplemente abrí los ojos…y había alegría.De esa que llega sin tocar la puerta.Por un momento me quedé pensando de dónde venía.Y después decidí que quizá no necesitaba saberlo.Quizá hay emociones que no vienen para ser explicadas, sino para ser recibidas.Entonces mi esposa me dijo:—Mira… se ven los volcanes. Están visibles.Y fui a buscarlos.Subí al roof garden y ahí estaba la respuesta.Frente a mí apareció un amanecer de esos que parecen detener por unos minutos el ruido del mundo.El cielo comenzaba a cambiar de color.La luz se abría paso lentamente.Los volcanes, imponentes y serenos, parecían estar ahí para recordarme que existen cosas que permanecen firmes mientras nosotros atravesamos nuestras propias tormentas.Me quedé mirando.Respiré profundamente.Y sentí nuevamente esa alegría.Pero esta vez entendí algo.No necesitaba una gran razón para agradecer.Me bastaba estar vivo.Estar ahí.Tener otro día.Tener ojos para contemplar un amanecer. Pulmones para respirar. Piernas para caminar. Personas a quienes amar. Una historia todavía por escribir.Y entonces le di gracias a Dios.Gracias por este día.Gracias por abrir nuevamente mis ojos.Gracias por permitirme contemplar algo tan sencillo y, al mismo tiempo, tan extraordinario.Porque a veces nos acostumbramos tanto a la vida que olvidamos lo milagroso que es despertar.Abrimos los ojos y pensamos inmediatamente en lo que tenemos pendiente.Las cuentas. El trabajo. Los problemas. Las preocupaciones. Lo que salió mal ayer. Lo que podría salir mal mañana.Y mientras tanto…la vida está sucediendo.Está sucediendo en el primer rayo de sol que entra por una ventana.En el café de la mañana.En una conversación con quien amamos.En un perro que mueve la cola al vernos.En una canción que aparece justo cuando la necesitábamos.En un mensaje inesperado.En un cielo despejado.En los volcanes que durante días estuvieron escondidos detrás de las nubes y que hoy decidieron mostrarse.La vida también está ahí.En esas pequeñas cosas que muchas veces dejamos pasar porque estamos esperando que ocurra algo grande para sentirnos felices.Y quizá hoy quiero invitarte a hacer algo diferente.No esperes una gran noticia para agradecer.Agradece la noticia de que estás aquí.No esperes que todo esté resuelto para sonreír.Sonríe porque todavía tienes la oportunidad de resolver algunas cosas.No esperes tener el camino completamente despejado para comenzar a caminar.Da un paso.Después otro.Y otro.Porque quizá tu propósito no está esperando al final del camino.Quizá tu propósito está precisamente en cómo decides caminarlo.Tal vez hoy estás atravesando un momento difícil.Tal vez llevas días sintiéndote cansado.Tal vez estás luchando con una pérdida, con una preocupación, con un proyecto que no termina de funcionar o con una vida que no se parece a la que imaginaste.Lo entiendo.No siempre podemos elegir las circunstancias.Pero muchas veces podemos elegir qué hacemos con el día que tenemos delante.Y hoy…tienes un día nuevo.No sabes qué traerá.Y eso también es hermoso.Porque todavía hay páginas que no has leído.Personas que aún no conoces.Lugares que todavía no has visto.Abrazos que no has dado.Canciones que todavía no has escuchado.Amaneceres que aún no te han sorprendido.Y momentos que todavía no sabes que algún día recordarás con una sonrisa.Por eso, este lunes quiero decirte algo muy sencillo:Levántate.Respira.Mira alrededor.Agradece lo que sí tienes.Haz aquello que llevas demasiado tiempo posponiendo.Llama a alguien que amas.Abraza más fuerte.Sal a caminar.Mira el cielo.Permítete sonreír sin sentir que necesitas justificarlo.Y si hoy amaneciste triste, tampoco te castigues por eso.Mañana puede ser diferente.La vida no exige que estemos felices todos los días.Solo nos pide que, mientras estemos aquí, no dejemos de vivir.Esta mañana yo no sabía por qué desperté con alegría.Ahora creo que quizá no necesitaba una explicación.Quizá simplemente era la vida diciéndome:»Aquí estás.Abriste los ojos una vez más.Todavía tienes algo que hacer.Todavía tienes amor que entregar.Todavía tienes un propósito que cumplir.»Y mientras contemplaba aquel amanecer, solo pude decir:Gracias, Dios, por un día más de vida.Ahora te toca a ti.Mira tu propio amanecer.Tal vez no tenga volcanes.Tal vez sea una ventana, una calle, una taza de café o simplemente la luz entrando por debajo de una puerta.No importa.Encuentra algo por lo que agradecer.Porque este día que acaba de comenzar…nunca volverá a repetirse.Haz que valga la pena.Y quién sabe…quizá hoy sea, precisamente, el comienzo de algo maravilloso. 🌅✍️ Firma del autorAntonio BetancourtCreador de Homenaje Baby José“Transformando el dolor en esperanza, una historia a la vez.”Y si hoy necesitabas una señal para seguir adelante… quizás este amanecer sea la tuya. 🤍
Que Dios te bendiga 🙏.
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